Confieso que soy de los que todavía se sorprende con los estudios que se pueden hacer con un poco de sentido común y una gran cantidad de datos a tu alcance.
Supongo que a bit.ly lo que no le faltaba era información, ya que hasta que Twitter haya practicamente forzado el uso de su acortador oficial de enlaces (t.co), el mencionado bit.ly era el dueño y señor del mercado de acortadores de links.
Así que con esa autentica masa de datos bajo el brazo los chicos de bit.ly publicaron hace un par de semanas un interesante estudio sobre cuanto tiempo los links creados por su servicio consiguen generar tráfico después de publicados en diferentes “ecosistemas”.
He dicho ecosistemas, en plural, ya que lo que en principio se creó para acortar enlaces en Twitter (debido al limite de caracteres del mismo), muchas veces terminan en sitios como Facebook, YouTube o en millones de e-mails alrededor del mundo.
Hay matices muy curiosos en el estudio, por ejemplo, aunque compartan el mismo tipo de gráfico los links de noticias de última hora como el reciente terremoto en la costa este americana, tienen un volumen de clicks muy grande pero su vida es relativamente corta (de apenas 5 minutos), por otro lado, en el caso de asuntos bastante menos importantes como el de una nutria jugando con gatitos duran bastante más (70 minutos).
También hay datos llamativos sobre los diferentes destinos de los links, por ejemplo, un link enYouTube tarda bastante en coger tracción, con una vida de más de 7 horas, mientras que enTwitter y Facebook al ser redes caracterizadas por su inmediatez, esos enlaces no “sobreviven” tanto tiempo.
Para mí es extremadamente interesante ver representado de manera gráfica como la vida media de un determinado link en diferentes medios cambia por completo, aunque este sea un hecho que no nos debería extrañar tanto, ya que tan solo corrobora que cada ecosistema tiene sus hábitos de consumo propios, y es que detrás (o delante) de los pixeles, de los ceros y unos sigue habiendo personas.